“Con los actuales recursos el 7 por ciento (de aumento) es inmodificable”, dijo Sciara, que de todos modos se esperanzó en la posibilidad de generar nuevos ingresos que permitan cambiar la perspectiva.
En ese sentido, se mostró más entusiasmado con la posibilidad de que prospere alguna de las iniciativas de reforma tributaria que empezaron a circular en ámbitos legislativos provinciales que con eventuales envíos extra de la Nación.
Sciara consideró “auspicioso”, por caso, que el kirchnerismo haya presentado un proyecto que grava con ingresos brutos a sectores exentos, como la industria y la construcción, los mismos a los que apuntó el proyecto oficial que fue mochado por el justicialismo en el Senado a fines del año pasado.
Sin embargo, aclaró que atento a los tiempos legislativos y administrativos una iniciativa de ese tipo no tendría efectos concretos hasta el segundo semestre de este año y que no tiene hoy un cálculo de cuánto dinero podría significar.
En ese sentido, pidió tener en cuenta que cada punto de aumento a los sueldos del Estado significan 71 pesos anualizados. Es decir, que un diez por ciento totalizaría 710 millones de pesos que se sumaría a los 7.500 millones de la actual masa salarial.